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miércoles, 15 de septiembre de 2010

Las Aventuras de Mónica en los Andes Venezolanos




POR: MERCEDES PAYARES

Naguanagua, Valencia,edo. Carabobo, Venezuela

mercedespayares@gmail.com

Entre bibliotecas, profesores, evaluaciones escritas y orales, vacaciones con los familiares y amigos de los Andes, transcurrió gran parte de la vida de Mónica. Fue en 1986 cuando salió de su hogar con el firme propósito de graduarse de abogada en la Universidad de los Andes. Atrás quedaron las salidas con los pretendientes del pueblito de Tovar, una comunidad rodeada de vistosos paisajes y de gente muy humilde, pero con una bondad infinita. Adiós le decía Mónica al cafecito recién hecho por las mañanas, al pan dulce y recién hecho que horneaba el señor Tomás todas las tardes, a su madre siempre incondicional.

Recién llegada al ciudad de Mérida, Mónica no tardó en conseguir un sinfín de posadas, habitaciones y conjuntos residenciales que ofrecían alojamiento a estudiantes como Mónica. Los primeros meses fueron muy difíciles para ella, adaptarse a los profesores, a las constantes suspensiones de clases en la universidad, así como a las normativas de la residencia en la que permaneció a lo largo de sus estudios se le hiso cuesta arriba al menos durante los primeros semestres.

Luego de graduada, Mónica decidió quedarse en Mérida, ya se había acostumbrado a la ciudad, aunque iba de vez en cuando a Tovar a visitar a su familia, se dispuso a aventurarse como mujer adulta y profesional en la ciudad a la que llegó con ansiedad, pero también con miedo al fracaso aquel 6 de enero de 1986. Tras haberse establecido laboralmente, conoció a Jorge, un joven ingeniero con el que luego de seis meses contrajo matrimonio. Luego de varios años de casados, Mónica nunca supo con exactitud en qué trabajaba su esposo, siempre fue un misterio. Incluso el matrimonio fue celebrado con suma discreción. Discreción que llegó al punto de que los familiares de Mónica no se enteraron sino hasta seis meses después de que había unido su vida junto a la de un hombre del que poco sabían.

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